
El oficialismo nacional atraviesa una serie de discusiones internas tras la presentación del proyecto de Presupuesto en el Congreso de la Nación. El contrapunto central se desató a partir de modificaciones vinculadas a las partidas para el sistema de atención a la discapacidad. Desde la conducción de la bancada oficialista en el Senado se advirtió que dichos cambios no habían sido consensuados previamente en los espacios de coordinación política, mientras que desde la Jefatura de Gabinete se argumentó que el tema fue introducido durante los encuentros de trabajo habituales.
La controversia escaló luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, indicara públicamente que los detalles técnicos del proyecto presupuestario se conversaron en la Mesa Política. El funcionario atribuyó la falta de información de la legisladora a que se había retirado antes de que finalice la reunión. Frente a estas declaraciones, la senadora Patricia Bullrich desmintió la versión del jefe de Gabinete sobre las discusiones del Presupuesto, remarcando que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, tampoco estaba al tanto de las modificaciones definitivas que ingresaron al texto oficial.
Bullrich tratando de “mentiroso” a Santilli…
— Luca #FreeTini 🇦🇷🇦🇷 (@lucabassua) September 20, 2026
Bueno, ya no sé qué decir… pic.twitter.com/S6UE78HSqg
Las diferencias respecto a la ley de leyes pusieron en evidencia las tensiones sobre la toma de decisiones en el Poder Ejecutivo y su articulación con el Poder Legislativo. La conducción de la bancada del Senado señaló que avanzar con recortes o reestructuraciones en el área de discapacidad sin el consenso adecuado constituye un riesgo técnico para la aprobación del proyecto en las cámaras. “Si cometemos un error no forzado, la sociedad puede interpretar que hay crueldad en las medidas”, advirtió Bullrich al solicitar que se establezca una instancia de diálogo directo para corregir el articulado antes de la votación.
El impacto de este desacuerdo se extiende al plano legislativo general, donde el Poder Ejecutivo busca la aprobación de leyes clave para el esquema económico y normativo de la gestión. En la Cámara de Senadores se encuentran pendientes de tratamiento cerca de 17 iniciativas de interés para la Casa Rosada. La falta de un canal fluido de coordinación entre el Gabinete y las autoridades de bloque genera demoras en la conformación de temarios y en la emisión de los dictámenes de comisión requeridos.
Desde el Gobierno nacional sostienen que la prioridad absoluta es mantener las metas del superávit fiscal y el control de la inflación. No obstante, ante la presión de distintos sectores y las advertencias parlamentarias, las autoridades ministeriales abrieron la posibilidad de revisar el capítulo de discapacidad para evitar trabas en el Congreso. Santilli confirmó que el Ministerio de Salud y las autoridades de la Cámara Baja buscan alcanzar una definición acordada.
A este panorama se suma el debate en torno a la eventual suspensión de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Mientras la Jefatura de Gabinete intenta alinear las posturas de los bloques aliados en las provincias para conseguir los votos necesarios en el Congreso, las divergencias en la cúpula oficialista dificultan la construcción de las mayorías requeridas para avanzar con las reformas políticas solicitadas por la Presidencia de la Nación.



