
Un informe técnico elaborado por el Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia de Buenos Aires, Walter Martello, arrojó que aproximadamente 1,84 millones de bonaerenses registran deudas en estado de mora. El volumen monetario total de estos pasivos sin saldar alcanza los $6,49 billones en todo el territorio provincial. El promedio de morosidad en la provincia de Buenos Aires se posicionó en un 20,17% al mes de septiembre de 2026.
El documento detalla que las tasas de incumplimiento financiero presentan importantes asimetrías al analizar la información municipio por municipio. En la parte superior del indicador se ubicó José C. Paz con un 32,86% de mora monetaria, seguido por Presidente Perón con el 32,73% y Florencio Varela con el 32,48%. “Hay municipios donde casi cuatro de cada diez vecinos endeudados no pueden pagar, y a media hora de distancia hay otro donde ese número es la mitad”, advirtió Martello.
En el desglose de los distritos relevados, las tasas más elevadas continúan con Malvinas Argentinas (31,34%), San Vicente (29,92%), Ezeiza, Moreno, Merlo, Esteban Echeverría y Berazategui. En contraste, la capital provincial, La Plata, arrojó el registro de morosidad más bajo del relevamiento con un 15,61%. La brecha entre el municipio con mayor y menor nivel de impagos supera los 17 puntos porcentuales.
A nivel nacional, la tasa de mora del sistema se situó en un 17,4% en junio de 2026, afectando con mayor severidad al segmento joven. En la franja etaria menor de 25 años, el nivel de mora trepó hasta el 36,84%. Asimismo, el Banco Central contabilizó 6,7 millones de personas que combinan crédito bancario con financiamiento no bancario.
El origen del endeudamiento familiar responde a un descalce sistemático entre la evolución del costo de vida y la capacidad salarial. Entre enero de 2025 y marzo de 2026, los salarios privados formales se incrementaron un 35,2%, en tanto que la inflación en el Gran Buenos Aires acumuló un 40,8%. Los rubros que registraron subas superiores al salario fueron alquileres con 70,9%, servicios básicos con 50,4% y alimentos con 45,1%.
Para abordar esta problemática, el trabajo de la Defensoría plantea el desarrollo de una matriz sobre los 135 municipios bonaerenses. La herramienta busca cruzar datos de deudores, montos adeudados, franjas etarias y Necesidades Básicas Insatisfechas a través de un Índice Municipal de Vulnerabilidad Financiera. La meta institucional consiste en focalizar programas de orientación al consumidor en las comunas con mayor nivel de riesgo crediticio.



