
El normal dictado de clases en los establecimientos educativos públicos de la provincia de Buenos Aires volverá a verse resentido. La facción disidente Suteba Multicolor ratificó la convocatoria a un paro provincial de actividades para este jueves 18 de junio, una medida que se alinea con una jornada de lucha de alcance nacional y que amenaza con paralizar las aulas en diversos distritos bonaerenses donde la agrupación cuenta con fuerte representatividad de base.
Desde la conducción de la línea opositora señalaron que la huelga busca visibilizar el progresivo deterioro de las condiciones laborales y salariales del sector, un escenario que —afirman— se ve severamente agravado por el contexto inflacionario actual y la falta de respuestas contundentes por parte de la administración pública.
El pliego de reclamos: salarios e infraestructura
La plataforma de demandas que motoriza el cese de actividades combina exigencias de recomposición de ingresos con deudas estructurales de arrastre en el sistema educativo provincial:
- Recomposición salarial: Exigen que el sueldo inicial para cualquier cargo docente sea equivalente, de mínima, al valor real de la canasta familiar total.
- Déficit edilicio: Reclaman una inyección presupuestaria de emergencia para solucionar los problemas de infraestructura escolar (calefacción, filtraciones y riesgo eléctrico) de cara a los meses más crudos del invierno.
- Puestos de trabajo: Demandan la creación inmediata de los cargos pedagógicos, de orientación escolar y auxiliares que faltan cubrir en los organigramas de los establecimientos.
- Recortes y jubilaciones: Expresan un enérgico rechazo a las políticas de ajuste fiscal y exigen blindar el sistema previsional docente bonaerense.
El debate por la seguridad en las aulas
Un elemento que cobró especial centralidad en la convocatoria de esta jornada es el reclamo por los recurrentes escenarios de conflictividad social que terminan perforando los muros escolares.
El factor violencia: Desde el gremio disidente hicieron especial hincapié en la proliferación de episodios de violencia física y verbal registrados en el interior o en las inmediaciones de distintas escuelas de la provincia, situaciones que afectan tanto a los alumnos como al personal dócil y no docente. En ese sentido, exigen el diseño y la aplicación de protocolos de abordaje específicos que no queden reducidos a meras actas administrativas, garantizando entornos de trabajo y aprendizaje seguros.
La huelga convocada por la lista Multicolor vuelve a exponer de manera factual la interna latente en el mapa sindical bonaerense. Al tratarse de una medida impulsada por el sector disidente —y no por la conducción central del gremio alineada con el oficialismo provincial—, el nivel de acatamiento tenderá a ser dispar en el mapa de los 135 municipios. Mientras que en algunas regiones el impacto en las escuelas será total, en otras dependerá de la decisión individual de cada educador. No obstante, el reclamo de fondo desnuda una realidad ineludible: la paritaria salarial corre de atrás a la subsistencia diaria y las comunidades educativas siguen haciendo malabares para sostener el día a día institucional en edificios que exigen respuestas urgentes.



