
La Selección Argentina inició la defensa de la corona del mundo con una sonrisa gigante en los Estados Unidos. En un colmado Arrowhead Stadium de Kansas City, el combinado dirigido por Lionel Scaloni superó por 3-0 a Argelia en su estreno absoluto en el Grupo J del Mundial 2026. La gran figura de la tarde fue, una vez más, Lionel Messi, quien se despachó con un triplete espectacular para liquidar las dudas físicas y ratificar la vigencia de su liderazgo futbolístico.
El arranque del encuentro fue una auténtica montaña rusa de emociones y transiciones rápidas que amagó con romper el cero de inmediato. Apenas a los 4 minutos de juego, Messi picó el balón sutilmente por encima del arquero franco-argelino Luca Zidane en un mano a mano perfecto, pero la jugada fue invalidada por posición adelantada. Solo tres minutos después, Argelia contestó mediante un contraataque fulminante de Fares Chaïbi tras asistencia de Ibrahim Maza; sin embargo, el festejo africano también fue ahogado por un offside milimétrico detectado por el VAR.
La apertura del marcador y el cerrojo defensivo
Superado el sofocón inicial, la jerarquía individual de la Albiceleste inclinó la balanza. A los 16 minutos de la primera mitad, Rodrigo De Paul leyó entrelíneas y filtró un pase quirúrgico para el capitán. Messi controló perfilado dentro del área y sacó un latigazo de media distancia que, pese a no llevar una potencia extrema, venció la débil respuesta de Zidane para dictaminar el 1-0 parcial.
A partir de la ventaja, Argentina intentó bajarle las revoluciones al partido mediante la posesión del balón, pero Argelia vendió cara la derrota. El conjunto africano duplicó la intensidad física y lastimó atacando por las bandas, exigiendo al máximo a la estructura defensiva nacional:
- Intervención clave: A los 39 minutos, Emiliano “Dibu” Martínez voló para desviar al córner un remate envenenado que tenía destino de red.
- Zaga consolidada: Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez se erigieron como murallas en los anticipos y cruces aéreos, neutralizando las arremetidas argelinas en el epílogo del primer tiempo.
El show del capitán en el complemento
En la segunda mitad, la Scaloneta ajustó las piezas en el mediocampo y ganó la fluidez que le había faltado en los metros finales. Aunque Lautaro Martínez tuvo el segundo gol en sus pies tras una lucida combinación colectiva que Zidane llegó a tapar de forma notable, la resistencia de Argelia tenía los minutos contados.
La ráfaga de Messi: A los 14 minutos del complemento, Alexis Mac Allister probó las manos del arquero rival con un violento derechazo desde afuera del área. Zidane otorgó un rebote corto y el astro rosarino, con el olfato goleador intacto, apareció libre de marcas para empujarla contra el palo izquierdo y estampar el 2-0.
Con el marcador a favor, Scaloni oxigenó el equipo y la fisonomía defensiva no sufrió fisuras, apuntalada por los oportunos cierres y quites del ingresado Facundo Medina sobre el sector izquierdo. Argelia quemó las naves enviando a la cancha a figuras de la talla de Riyad Mahrez y Houssem Aouar, pero los caminos al arco del “Dibu” estaban completamente blindados.
El broche de oro de la jornada llegó a los 30 minutos de la etapa final. En una transición rápida con espacios estirados, Nicolás González levantó la cabeza y asistió con precisión quirúrgica a Messi, quien controló y definió con la categoría que lo caracteriza para firmar su hat-trick y sellar el 3-0 definitivo.
La goleada en el debut mundialista expone de manera factual que, más allá de los contratiempos físicos y las piezas remendadas en la previa, la memoria táctica y el hambre competitiva de este plantel se mantienen inalterables. Resolver un estreno de Copa del Mundo con semejante contundencia frente a un rival físico y ordenado inyecta una dosis vital de tranquilidad de cara a los próximos compromisos del Grupo J, demostrando que el camino hacia la revalidación de la gloria eterna sigue dependiendo de los botines de su máximo estandarte.



