
La Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa contó con 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones, alcanzando la aprobación gracias al respaldo del bloque oficialista y sectores aliados como el PRO, la UCR y diputados vinculados a gobernadores provinciales. El texto legislativo fue derivado al Senado para su tratamiento definitivo.
El objetivo central de la normativa es consolidar el principio de emisión monetaria cero para contener la inflación. Para lograrlo, se prohíben los adelantos transitorios al Tesoro Nacional, los préstamos a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el uso de letras intransferibles y la compra de títulos públicos en el mercado primario. Asimismo, se limita la transferencia de utilidades únicamente a las ganancias reales obtenidas por la institución, eliminando la orientación selectiva del crédito.
Durante el debate en la Cámara Baja, los defensores del proyecto argumentaron la necesidad de otorgarle autonomía operativa a la entidad monetaria. Desde el oficialismo y bloques afines, se sostuvo que el mandato único del Banco Central debe ser la preservación del valor de la moneda, desvinculando a la institución de la financiación del gasto público o del estímulo al empleo. Además, la propuesta incluye un mecanismo de blindaje institucional que exige una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso para remover al presidente y a los directores del organismo.
Por su parte, los sectores de la oposición expresaron discrepancias sobre el alcance y la aplicabilidad de las medidas. Diversos legisladores señalaron que la independencia planteada resulta relativa debido a la cercanía entre las autoridades del Banco Central y el Ministerio de Economía. Otros diputados advirtieron sobre el impacto del endeudamiento en las familias y manifestaron que la prioridad legislativa debería centrarse en la actividad productiva y la protección del empleo frente al cierre de empresas.
La jornada legislativa registró momentos de tensión durante la discusión en particular de la iniciativa. El conflicto se desató cuando las autoridades de la mesa directiva intentaron proceder a la votación por capítulos, abarcando los artículos 3° y 13°. El artículo 13° habilita el uso de reservas como garantía en operaciones de crédito, punto que generó reparos en bloques opositores y provinciales. Tras discusiones en el recinto y pedidos de reconsideración, se definió realizar la votación nominal por separado, reafirmando la aprobación del articulado.
El paso del proyecto al Senado abre una nueva etapa legislativa para la política monetaria del país. De convertirse en ley, las provincias ya no podrán acceder a asistencia crediticia directa de la autoridad monetaria, fijando un marco regulatorio con impacto directo en las finanzas de las distintas jurisdicciones nacionales y en la administración del Tesoro.



