
Las ventas en los comercios minoristas pyme mostraron durante el mes de agosto una contracción interanual del 0,2% en términos reales, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada registraron una retracción del 2,7%. Con este desempeño, la actividad acumula un descenso del 2,4% en los primeros ocho meses del año, de acuerdo con el Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre la base de un relevamiento de 1.152 comercios a nivel nacional.
La menor capacidad de compra de las familias, condicionada por el impacto de las tarifas de servicios y los niveles de endeudamiento, fue el factor central que frenó la demanda. La contracción del ingreso disponible obligó a los consumidores a concentrar sus gastos en la compra de bienes imprescindibles y de menor valor, postergando la adquisición de productos durables. A este escenario se sumó una menor circulación de público posterior al período de vacaciones de invierno.
En el análisis sectorial, cuatro de los siete rubros relevados cerraron el mes con variaciones interanuales positivas. El desempeño más elevado se registró en el rubro Perfumería con un alza del 12,8%, seguido por Textil e indumentaria con un 6,4%, Calzado y marroquinería con un 1,2% y Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción con un 0,3%. Por el contrario, las caídas interanuales se concentraron en Bazar, decoración, textiles del hogar y muebles con un -4,8%, Alimentos y bebidas con un -2,5% y Farmacia con un -0,5%.
El canal de venta online mantuvo una dinámica positiva y creció un 17,6% interanual durante agosto. En la modalidad física habitual, el 47,4% de los comerciantes pyme encuestados indicó que su volumen de actividad se mantuvo estable en relación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, la proporción de empresarios que reportó un empeoramiento en las condiciones operativas aumentó al 46,5%, reflejando una suba de dos puntos porcentuales frente a las cifras de julio, en tanto que solo un 6,1% manifestó haber registrado mejoras.
Las expectativas del sector comercial para los próximos doce meses se mantienen bajo una marcada cautela. Un 43,9% de las pymes prevé que la situación económica continuará sin variaciones y un 42,8% proyecta una mejora, mientras que un 13,3% anticipa un escenario peor. Respecto de las decisiones de financiamiento, un 57,9% de los encuestados afirmó que no es momento para realizar inversiones.
Las dificultades operativas informadas por los comercios obedecen a los incrementos en las listas mayoristas, las tarifas de fletes y la competencia de productos importados de bajo costo. Ante márgenes de rentabilidad acotados, las pymes recurrieron a promociones con entidades bancarias, liquidaciones de fin de temporada y descuentos por pago al contado para sostener el flujo de ventas.



