Buenos Aires

Peregrinación a Luján: García Cuerva pidió el fin del odio y de la violencia verbal

En la misa central de la 51° edición, el arzobispo de Buenos Aires llamó a atender a los sectores más vulnerables e hizo referencia a la próxima visita de León XIV.

La 51° Peregrinación Juvenil a Luján culminó este domingo por la mañana con la tradicional misa central frente a la Basílica. En ese escenario, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, ofreció una homilía centrada en la convivencia social, la situación de los sectores socioeconómicos más desprotegidos y el contexto político que atraviesa el país. Durante su discurso, el representante de la Iglesia católica enfatizó la necesidad de superar las tensiones verbales y físicas que afectan el debate público en la Argentina.

El llamado principal de la jornada estuvo orientado a la integración social y al acompañamiento institucional de las personas en situación de extrema vulnerabilidad. García Cuerva pidió a los asistentes convertirse en artesanos de la fraternidad y llevar contención a los abuelitos, a las personas con discapacidad y a quienes no tienen empleo. Asimismo, hizo especial hincapié en la realidad de los adolescentes afectados por el consumo de sustancias y en el incremento de personas que se encuentran en condición de calle en las principales concentraciones urbanas.

En el tramo dedicado a las lecturas sociales e institucionales, el prelado relacionó su mensaje con las directrices generales emitidas desde la Santa Sede. García Cuerva recordó que el Vaticano sostiene la importancia de garantizar la alimentación, la educación adecuada para la infancia y una vejez serena para los adultos mayores. En ese sentido, instó a la ciudadanía y a los distintos actores de la política nacional a construir espacios de diálogo que permitan abordar con respeto a quienes piensan diferente.

El acontecimiento religioso se desarrolló en una fecha de particular relevancia para la agenda eclesiástica local, debido a la cercanía de un evento internacional de alto impacto geopolítico e institucional. A poco más de un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el arzobispo señaló que la visita busca confirmar la fe de un pueblo golpeado. Según el análisis expresado durante la misa, la máxima autoridad de la Iglesia católica encontrará un escenario nacional marcado por profundas fracturas sociales e históricas diferendos socioeconómicos que continúan sin resolverse.

Para concluir su reflexión sobre la continuidad de los problemas estructurales del país, el obispo recurrió a un testimonio de carácter generacional para ilustrar el estancamiento histórico de las variables económicas y sociales. El arzobispo recordó una frase de su abuelo sobre la promesa de que la Argentina saldría adelante, señalando que los años pasaron sin cambios. El evento cerró con la desconcentración de los miles de fieles que marcharon desde diversos puntos de la provincia de Buenos Aires.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior