
La décimo octava edición de la carrera de trail Doble Apolo, desarrollada este domingo en el área protegida de Paso Córdoba, en General Roca, provincia de Río Negro, finalizó con incidentes de gravedad. Un grupo de personas a caballo bloqueó el recorrido oficial de la competencia en el segundo kilómetro y agredió físicamente a los participantes. Según informaron fuentes de la organización y testigos presenciales, los atacantes obstruyeron el paso de los atletas y les exigieron sumas de dinero para permitirles continuar la marcha, lo que desnaturalizó por completo el desarrollo del evento deportivo.
Los hechos quedaron registrados en múltiples dispositivos móviles y cámaras de los propios deportistas, cuyos videos se viralizaron rápidamente en las plataformas digitales provocando el repudio unánime de la comunidad. “Esto jamás lo vi en mi vida y espero no verlo más; atacaron violentamente a todos los corredores”, manifestó un camarógrafo oficial de la prueba. La agresión generó una inmediata interrupción en el flujo de la carrera, forzando la intervención de los coordinadores para salvaguardar la integridad física de los corredores frente al avance de los caballos.
En Rio Negro cagaron a palos a unos corredores porque decían que eran órdenes de los patrones "dueños" de esa tierra. Si ahora pasa esto imaginate cuando aprueben la venta de tierra sin límite a extranjeros pic.twitter.com/ATPLGdO0p9
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) July 12, 2026
Ante la gravedad del escenario, las autoridades del comité organizador ratificaron que este lunes formalizarán una presentación judicial ante las fiscalías correspondientes. “Mañana vamos a la Justicia a denunciar el hecho junto con los corredores afectados y los funcionarios municipales”, explicaron los directivos a los medios regionales. La organización remarcó que el evento contaba con todas las autorizaciones administrativas necesarias provistas por los organismos provinciales, incluyendo las habilitaciones específicas para transitar por rutas y senderos locales.
El descargo de la productora a cargo del evento hizo hincapié en el cumplimiento irrestricto de las normativas vigentes y el pago de las tasas fiscales obligatorias. “Tenemos los permisos aprobados por la Dirección de Vialidad Rionegrina, abonamos el canon del Área Protegida y contratamos los servicios adicionales de la Policía”, detallaron. Los coordinadores explicaron que, si bien en ediciones anteriores habían existido roces menores o advertencias verbales por parte de pobladores del sector rural, los niveles de violencia física alcanzados este domingo no registran precedentes en el historial de la competencia.
La investigación judicial buscará identificar de manera fehaciente a los responsables del ataque rural mediante el análisis de las filmaciones recolectadas por la Agencia Noticias Argentinas y los particulares. El incidente reabre un complejo debate en la Patagonia sobre la coexistencia y los límites regulatorios entre eventos deportivos masivos y los habitantes nativos. El dictamen final de la Justicia rionegrina resultará clave para establecer protocolos de seguridad más estrictos en competencias que utilicen senderos públicos que atraviesan propiedades o zonas de pastoreo comunitario en el interior del país.



