
La Jefatura de Gabinete de la Nación encabeza una mesa de trabajo con mandatarios provinciales del Norte Grande para discutir la implementación de la denominada “Zona Cálida”, un esquema de compensación tarifaria en el servicio eléctrico. La iniciativa apunta a otorgar un régimen diferencial a las provincias de las regiones NEA y NOA, donde las altas temperaturas estivales generan una mayor demanda energética.
El encuentro institucional se lleva a cabo en la Casa Rosada con la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la secretaria de Energía, María del Carmen Tettamanti. La propuesta busca atender un reclamo histórico de las provincias norteñas sobre los costos del consumo eléctrico.
Paralelamente, la negociación se vincula con la intención del Poder Ejecutivo de reestructurar los beneficios de la Zona Fría, el marco normativo que otorga descuentos en las facturas de gas. De concretarse la modificación proyectada en la legislación, la medida afectaría de manera directa a los usuarios residenciales de la provincia de Buenos Aires.
Según los datos de los organismos técnicos del sector, la redefinición del alcance del subsidio impactaría sobre aproximadamente 1,24 millones de hogares bonaerenses. Este volumen de usuarios representa cerca del 20% del total de la demanda residencial en el territorio provincial, concentrándose principalmente en distritos del interior.
Para los usuarios que eventualmente queden excluidos del cuadro de beneficios de la Zona Fría, se prevén incrementos en las boletas. Estimaciones preliminares ubican las variaciones de las facturas de gas entre el 40% y el 100% de aumento. No obstante, ciertos sectores vulnerables podrían ser reubicados en el esquema general de subsidios nacionales de acuerdo a la segmentación socioeconómica que dicte la autoridad de aplicación.
Ante este escenario, intendentes y legisladores de diversos municipios bonaerenses iniciaron gestiones institucionales y legislativas para evitar la quita de los descuentos. Las acciones territoriales incluyen presentaciones parlamentarias y campañas de junta de firmas para preservar el régimen especial.
La concreción de la reforma tarifaria requerirá de consensos en el Congreso de la Nación, donde el oficialismo busca consolidar las mayorías necesarias. La articulación entre las demandas del Norte Grande y el esquema energético de la provincia de Buenos Aires definirá el mapa tarifario para los próximos meses.



