
El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, protagonizó un episodio insólito en la conferencia Maizar: ante la indiferencia del auditorio, pidió explícitamente que lo aplaudieran. “Empezá a aplaudir, así aplaude alguien”, lanzó desde el escenario, en un intento desesperado por generar entusiasmo frente a un público que no respondió.
El momento dejó al descubierto la creciente distancia entre el Gobierno de Javier Milei y el sector agropecuario, incluso después del anuncio de baja de retenciones que la Casa Rosada esperaba capitalizar políticamente. “Bajaste la retención hace tres días y es como si nada”, se quejó Iraeta, sorprendido por la falta de reconocimiento.
"No dije la frase para que la aplaudan, pero me llama la atención que no lo hagan"
— Corta (@somoscorta) May 27, 2026
El pedido del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, tras el silencio que hubo cuando dijo: "Muchos algos hemos estado haciendo estos dos años desde el Gobierno". pic.twitter.com/hEFnq3R9rx
El funcionario insistió en que el agro debe “poner flow y onda” para acompañar lo que definió como un cambio de paradigma. Pero el auditorio —compuesto por productores, técnicos y empresarios— no mostró señales de adhesión. La escena se viralizó rápidamente y se convirtió en símbolo de un Gobierno que exige aplausos mientras enfrenta reclamos por competitividad, costos y falta de previsibilidad.
Iraeta habló de “veinte años de robo y exacción” al campo, reivindicó el discurso presidencial en la Bolsa de Cereales y pidió “actitud” para no volver “al pantano”. Pero su arenga chocó con un clima real mucho más complejo: un sector que no encuentra respuestas concretas y un Gobierno que busca apoyo sin ofrecer soluciones de fondo.
El pedido de aplausos terminó siendo más que un gesto incómodo: fue la postal de una gestión que pierde respaldo incluso entre quienes consideraba aliados naturales.



