
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), un organismo con 76 años de trayectoria en el desarrollo tecnológico de la República Argentina, atraviesa un escenario de conflicto tras confirmarse al menos 61 desvinculaciones en sus dependencias. Los despidos afectaron de forma directa a personal técnico y científico de laboratorios clave para el funcionamiento de las centrales nucleares del país. El recorte presupuestario y de personal impacta en la estructura de una entidad que históricamente generó ingresos en divisas y formó a profesionales de alta competencia. La pérdida de recurso humano especializado compromete las funciones estratégicas del organismo en el esquema energético y productivo nacional.
Uno de los sectores más afectados es el Centro Atómico Constituyentes, ubicado en el partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires. Allí, las desvinculaciones alcanzaron a personal único en sus áreas, como la operadora especializada del microscopio electrónico de barrido del Laboratorio de microscopía electrónica. Este laboratorio es el único en todo el territorio argentino que cuenta con las acreditaciones de calidad internacionales ISO 9001 e ISO 17025. El cese de personal capacitado paraliza servicios de caracterización de materiales esenciales para las centrales nucleares locales y para proyectos de exportación con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la empresa Combustibles Nucleares Argentinos (CONUAR).
❗️ DESPIDOS EN LA COMISIÓN NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA
— El Destape 1070 (@eldestape_radio) July 1, 2026
🗨️ "El último recibo que tuve fue ayer mismo y fue $682.000 con el aguinaldo"
🗣️ Paula Alderete, trabajadora despedida de la Comisión Nacional de Energía Atómica, calificó que la situación es "angustiante" y afirmó: "Vivo… pic.twitter.com/fGFkc0b1PB
A diferencia de los instrumentos convencionales de luz óptica, el equipamiento del área utiliza electrones como método de iluminación para analizar la microestructura de aceros y materiales complejos. Además de su función en la soberanía energética, el laboratorio provee servicios técnicos a firmas privadas de la industria automotriz, la biotecnología y el sector farmacéutico. Las cesantías obligarán a las empresas nacionales a derivar sus auditorías y ensayos científicos hacia laboratorios ubicados en el exterior. Las industrias privadas deberán pagar servicios científicos afuera debido a la pérdida de esta capacidad operativa instalada en el país.
El conflicto se extiende hacia otras dependencias bonaerenses como el Centro Atómico Ezeiza y el área del reactor de investigación RA-10. Los trabajadores nucleados en las organizaciones del sector rechazaron las declaraciones de las autoridades de la CNEA, quienes habían asegurado públicamente que las desvinculaciones se limitaban exclusivamente al personal administrativo. Los delegados gremiales afirmaron que se despidieron científicos mientras, de manera paralela, las autoridades incorporaban nuevo personal para tareas de administración en la sede central del organismo. El panorama laboral sumó momentos de tensión debido a un fuerte operativo de la Gendarmería Nacional en los ingresos a las plantas.
❗️ DESPIDOS EN LA COMISIÓN NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA
— El Destape 1070 (@eldestape_radio) July 1, 2026
🗨️ "Hay al menos 61 despidos y yo estoy incluida"
🗣️ Paula Alderete, trabajadora despedida de la Comisión Nacional de Energía Atómica, se refirió a los despidos en el organismo y afirmó: "La Comisión Nacional de Energía… pic.twitter.com/CqstROvBob
En el plano salarial, el personal del organismo percibe ingresos que exponen la devaluación del poder adquisitivo en el sector público nacional. Técnicos especializados del centro atómico reportaron salarios mensuales en el orden de los 683 mil pesos, una cifra que incluye el medio aguinaldo. Este esquema de ingresos empuja a los profesionales a reducir al mínimo sus gastos de subsistencia y a compartir vivienda familiares ante la imposibilidad de afrontar un alquiler individual. Los bajos salarios aceleran la salida de profesionales hacia laboratorios extranjeros, como ocurre con los especialistas en extensión de vida útil de centrales nucleares que optan por emigrar a países europeos.
La reconfiguración de la CNEA abre interrogantes sobre la continuidad de los programas de desarrollo nuclear en las provincias argentinas. Los sectores técnicos advierten que la desarticulación de estos laboratorios estatales provocará un retraso tecnológico difícil de revertir en el mediano plazo debido a los años requeridos para la formación del personal especializado. Mientras la administración central justifica las medidas bajo criterios de dinamismo de la estructura del Estado, el impacto territorial se traduce en la pérdida de ventajas competitivas para la industria tecnológica y energética de la nación.



