
El escenario de los medios digitales y el streaming atraviesa una fuerte tensión laboral tras confirmarse una ola de despidos en el canal Blender. El periodista y conductor Tomás Rebord denunció públicamente que las autoridades de la empresa decidieron desvincular a la totalidad del equipo de producción de su programa, “Hay algo ahí”. La medida profundiza una crisis que comenzó con reclamos por acuerdos salariales incumplidos.
A través de un descargo en sus canales digitales, Rebord explicó que la determinación de la firma se ejecutó mientras él se encontraba fuera del país. El conductor manifestó que intentó establecer vías de diálogo con los responsables de la compañía para alcanzar una instancia de negociación, pero no obtuvo respuesta alguna. Según el comunicador, la sorpresiva reestructuración atenta directamente contra la continuidad del formato del programa.
Este episodio es la continuación de una jornada conflictiva que alteró la programación habitual del medio de comunicación. Horas antes, la conductora Fiorella Sargenti había utilizado el espacio en vivo del ciclo “Último aviso” para visibilizar la situación de los empleados técnicos y de producción. Tras esa denuncia pública, la transmisión fue interrumpida y la empresa suspendió la salida al aire del resto de los ciclos.
El conflicto gremial en Blender se originó por la exigencia de los trabajadores de actualizar los montos salariales frente al contexto inflacionario. La respuesta de la empresa, de acuerdo con los testimonios del personal, consistió en el despido de aproximadamente veinte operarios y creativos. Hasta el momento, la dirección de la firma no ha emitido ningún comunicado oficial que justifique los despidos.
Ante la falta de precisiones sobre el futuro laboral de sus compañeros, Rebord anunció medidas de contingencia económica. El conductor confirmó que reactivará la plataforma “hagov.ar”, un sistema de financiamiento colectivo mediante suscripciones que utilizaba de forma independiente antes de ingresar al canal. El objetivo de la iniciativa es recaudar fondos de la audiencia para sostener económicamente a los empleados afectados.
La situación en Blender refleja las complejidades regulatorias y la precarización que suelen denunciar los trabajadores del sector del streaming en Argentina. Mientras los esquemas tradicionales de televisión y radio poseen marcos paritarios definidos, los nuevos medios digitales operan frecuentemente en zonas grises legales. El desenlace de este conflicto marcará un precedente importante para el empleo en la industria del entretenimiento digital.



