
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires formalizó un reclamo ante el Ministerio de Economía de la Nación para obtener la administración y concesión de dos corredores clave. La solicitud, presentada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos provincial, Gabriel Katopodis, comprende el tramo operativo de la Autopista Presidente Perón y un sector estratégico de la Ruta Nacional 33. La medida busca intervenir en forma directa sobre la infraestructura vial bonaerense frente al marcado deterioro que presentan las calzadas nacionales por la falta de obras públicas y conservación.
El pedido elevado por la gestión provincial abarca sectores específicos dentro de la red vial nacional que atraviesa la región. Respecto a la Ruta Nacional 33, el requerimiento oficial contempla la transferencia del tramo comprendido entre el cruce con la Ruta Provincial 65 y el empalme con la Ruta Nacional 3. En el caso de la Autopista Presidente Perón, la solicitud se limita formalmente a las facultades sobre el sector que ya se encuentra habilitado al tránsito vehicular, el cual abarca desde el kilómetro 13,500 hasta el kilómetro 62,450.
Las autoridades bonaerenses cuestionaron severamente la asignación y retención de fondos nacionales destinados a la conservación vial. Al fundamentar el pedido administrativo, Katopodis señaló que el Gobierno nacional retiene los recursos recaudados a través del impuesto a los combustibles que originalmente debían ser derivados a la reparación de caminos. Si bien el funcionario aclaró que las tareas de pavimentación en rutas nacionales no corresponden operativamente a la jurisdicción provincial, advirtió que el estado de abandono actual del sistema vial volvió indispensable la intervención del Ejecutivo de la provincia.
La Autopista Presidente Perón constituye el tercer anillo de circunvalación planificado para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El proyecto integral contempla una extensión proyectada de 83 kilómetros que nace en el Camino del Buen Ayre y conecta a 12 municipios de la región metropolitana. Con el último tramo inaugurado en diciembre de 2023, la vía cuenta actualmente con 52 kilómetros habilitados al uso. De completarse en su totalidad, la obra beneficiará directamente a más de 10 millones de personas al vincular el Acceso Oeste con la Autovía 2 y mejorar la conectividad logística hacia el puerto de La Plata.
Por su parte, la Ruta Nacional 33 presenta un severo nivel de degradación estructural que afecta la seguridad de los usuarios. El corredor atraviesa distritos productivos de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, posicionándose como una vía de tránsito pesado clave para el transporte agrícola. De acuerdo con informes elaborados por la Federación de Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), la calzada registra un angostamiento crítico y un flujo constante de camiones de carga que incrementa los riesgos en maniobras de sobrepaso. El diagnóstico gremial concluyó de forma categórica que el trazado requiere una reconstrucción integral.
La solicitud tramitada esta semana se suma a una serie de gestiones que la provincia viene realizando desde el año 2024. La primera reunión formal de trabajo entre funcionarios bonaerenses y autoridades del Gabinete nacional tuvo lugar el 29 de mayo de 2024 en la Casa Rosada. Desde el Ministerio de Infraestructura provincial remarcaron la demora de más de dos años en la resolución del expediente administrativo, recordando que las conversaciones iniciales comenzaron durante la gestión de Guillermo Francos como jefe de Gabinete de Ministros.



