
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires presentó ante la Legislatura dos iniciativas legislativas orientadas a transformar la estructura del sistema sanitario bonaerense. Los textos ingresaron formalmente por el Senado provincial el 23 de junio y ya fueron girados a la Comisión de Salud para su análisis. La propuesta central del Ejecutivo contempla la creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y el establecimiento del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, una empresa de capital público mayoritario. Con estas herramientas, la administración bonaerense busca reducir la fragmentación operativa, unificar registros médicos y generar capacidad propia para la elaboración de insumos sanitarios y medicamentos esenciales en todo el territorio provincial.
El Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires apunta a coordinar bajo una misma conducción estatal a prestadores públicos, clínicas privadas, obras sociales y municipios. Según la fundamentación oficial, la falta de articulación actual provoca ineficiencias en la atención de los pacientes. El esquema propuesto reorganiza la red en niveles de complejidad y regiones sanitarias para asegurar que las derivaciones se realicen de forma directa según el diagnóstico. Asimismo, la normativa ratifica que la atención en el sector público mantendrá su carácter gratuito y busca garantizar la cobertura de las personas independientemente del municipio bonaerense en el que residan o se encuentren al momento de requerir asistencia.

Un eje técnico fundamental del SIPBA es la implementación de la Historia Clínica Electrónica Única dentro del Sistema Provincial de Información en Salud. Esta medida obliga a todos los subsectores de la salud a estandarizar sus plataformas informáticas para compartir datos médicos bajo parámetros unificados. Sobre este punto, el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, explicó que “la fragmentación es que cada hospital, cada profesional, cada obra social tenga su propia lógica y no exista una historia clínica única”. La integración informática busca evitar la repetición innecesaria de estudios clínicos, mejorar la continuidad de las terapias y fortalecer la vigilancia epidemiológica en la provincia.
A la par del SIPBA, el proyecto para fundar el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense establece una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria. El laboratorio público tendrá facultades para investigar, fabricar, importar, exportar y distribuir medicamentos, vacunas y material médico. Esta iniciativa sustituye una propuesta previa que perdió estado parlamentario y otorga mayor agilidad administrativa a la producción de medicamentos. En relación con los costos de producción, los datos de la cartera sanitaria indican que algunos medicamentos fabricados por el Estado representan entre un 13% y un 20% del valor comercial. Además, la entidad asumirá la producción de los denominados medicamentos huérfanos, habitualmente no producidos por la industria privada debido a su baja rentabilidad económica.
La reforma abarca además el ámbito de la educación superior mediante la creación del Instituto Universitario Provincial de Salud “Floreal Ferrara”, con sede central en la ciudad de La Plata. Esta institución otorgará títulos universitarios gratuitos para fortalecer la oferta formativa en áreas estratégicas como la enfermería. La estructura propuesta amplía la labor académica desarrollada precedentemente por la Escuela Floreal Ferrara. En caso de ser sancionadas por el Poder Legislativo, ambas leyes constituirán un marco normativo permanente que regulará el funcionamiento sanitario en los 135 municipios bonaerenses, respondiendo a la creciente demanda de cobertura pública.



