
El exsenador y exministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich, presentó su renuncia irrevocable a la afiliación del partido Propuesta Republicana (PRO) tras más de dos décadas de participación activa. La decisión fue comunicada formalmente a través de una carta dirigida al expresidente de la Nación y actual titular del partido, Mauricio Macri. El alejamiento del dirigente se produce en un escenario de reconfiguración de alianzas parlamentarias y tensiones en el arco político nacional. Por medio de la presente quiero presentar mi renuncia irrevocable al PRO, partido que tuve el honor de fundar junto a vos hace más de veinte años, plasmó Bullrich en el inicio del documento oficializado este miércoles.
Buenos Aires, 24 de junio de 2026
— Esteban Bullrich (@estebanbullrich) June 25, 2026
Al Ing. Mauricio Macri
Presidente del PRO
De mi mayor consideración:
Por medio de la presente quiero presentar mi renuncia irrevocable al PRO, partido que tuve el honor de fundar junto a vos hace más de veinte años.
No es fácil escribir estas…
El origen de la dimisión radica en el desacuerdo explícito de Bullrich frente a las últimas decisiones estratégicas adoptadas por la cúpula del partido en su relación con la gestión gubernamental actual. Específicamente, el detonante del alejamiento fue el respaldo de la estructura partidaria al vocero presidencial Manuel Adorni, envuelto en una fuerte polémica pública por designaciones y manejos de recursos que la oposición denominó ‘Adornigate’. Para el exlegislador, este hecho representó un punto de inflexión insoslayable dentro de la organización. La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia, explicó detalladamente en su misiva.
El trasfondo de esta decisión abarca un debate profundo sobre la identidad del PRO, fuerza fundada originalmente en el año 2005 como un espacio de centroderecha alternativo a las estructuras tradicionales. Bullrich argumentó que las determinaciones de la conducción actual priorizan los acuerdos de conveniencia electoral por encima de los compromisos éticos institucionales asumidos en sus orígenes. El exministro remarcó que las discrepancias no responden a una simple discusión sobre tácticas de campaña o posicionamientos legislativos coyunturales. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos, remarcó el dirigente en el texto.
A nivel territorial, el impacto de la salida de Bullrich es significativo debido a su peso histórico tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en la provincia de Buenos Aires, distritos donde consolidó su carrera legislativa y ejecutiva. Su salida debilita el ala moderada del partido en un momento clave de discusión interna sobre si confluir en un frente único con La Libertad Avanza o mantener la autonomía partidaria de cara a los próximos turnos electorales. Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo, advirtió con relación a la conducción que encabeza Macri.
Finalmente, la carta hace mención a la perspectiva personal del exsenador, quien padece Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) desde hace varios años, condición que lo llevó a abandonar su banca en el Senado en diciembre de 2021 pero no su actividad institucional. Bullrich enfatizó que este proceso de reflexión personal consolidó su necesidad de actuar de estricto acuerdo con sus convicciones éticas, independientemente de los costos partidarios. Los partidos políticos, como las personas, solo perduran cuando tienen el coraje de volver una y otra vez a los principios que les dieron vida, concluyó, instando a una profunda autocrítica interna en el partido que ayudó a crear.



