
La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) comenzó un esquema de controles intensivos dirigidos al transporte de carga y de pasajeros en los corredores viales que conectan el Área Metropolitana de Buenos Aires. El objetivo central de la medida es hacer cumplir de forma estricta la normativa que obliga a camiones y micros a circular exclusivamente por el carril derecho. De acuerdo con las autoridades del organismo dependiente del Ministerio de Transporte, esta falta es una de las infracciones más recurrentes en las autopistas de acceso, lo que suele generar demoras y situaciones de riesgo en las franjas horarias de mayor concentración vehicular. La medida busca ordenar el flujo de tránsito y reducir los tiempos de traslado en los momentos de alta densidad de circulación.
La normativa aplicada se sustenta en la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, la cual establece de manera taxativa que los vehículos pesados deben mantener su trayectoria de forma permanente por la derecha de la calzada. El texto legislativo contempla que el uso del carril izquierdo por parte de transportes de gran porte queda restringido únicamente a maniobras de sobrepaso puntuales, debiendo retornar de inmediato a su posición original una vez completada la acción. La legislación nacional determina que el carril izquierdo debe quedar liberado para asegurar la fluidez de los vehículos particulares.

Para garantizar la efectividad del programa, la ANSV dispuso un despliegue técnico y humano que combina puestos fijos y unidades móviles de supervisión. Los controles se concentran en las estaciones de peaje y se complementan con patrullajes dinámicos en los tramos intermedios de las rutas involucradas. Asimismo, se incorporaron herramientas tecnológicas avanzadas para optimizar la detección de faltas sin necesidad de interrumpir la marcha de los vehículos de manera imprevista. El uso de drones y cámaras de monitoreo permite registrar las maniobras indebidas a distancia y aplicar las sanciones correspondientes.
El impacto territorial de estos operativos abarca los principales puntos de conectividad entre el interior de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal. Los puestos de control están distribuidos de manera estratégica para cubrir los diferentes ejes cardinales de acceso. Específicamente, las fiscalizaciones se realizan en los peajes de Cañuelas en la Ruta Nacional 3, Uribelarrea en la Ruta Nacional 205, Olivera en la Ruta Nacional 5, Villa Espil en la Ruta Nacional 7, Larena en la Ruta Nacional 8, Lima en la Ruta Nacional 9, Zárate en la Ruta Nacional 12 y la estación de Hudson en la Autopista Buenos Aires – La Plata. Esta distribución geográfica cubre los corredores productivos y turísticos más transitados de la región bonaerense.
Durante las detenciones en los puntos asignados, los agentes de seguridad no se limitan a la verificación del carril de circulación, sino que ejecutan una auditoría integral sobre las condiciones del vehículo y del conductor. Los procedimientos incluyen la verificación de la documentación obligatoria (como la licencia nacional de conducir transporte interjurisdiccional y el seguro vigente), el control del uso del cinturón de seguridad y la correcta visibilidad de las patentes. También se fiscaliza que los conductores no utilicen dispositivos de telefonía celular mientras están al volante. El cumplimiento de la ley de alcohol cero es una prioridad absoluta en cada uno de los exámenes practicados a los choferes profesionales.
La articulación de estos operativos requiere la participación conjunta de múltiples actores del sector público y privado para coordinar la logística vial. En el ámbito estatal, intervienen la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires. Por el lado de las concesiones viales, aportan su infraestructura y personal las empresas Corredores Viales, Autopistas del Sol, Autopistas de Buenos Aires (AUBASA) y Autopista del Oeste. Las cámaras representativas del transporte de cargas y pasajeros también forman parte de la mesa de coordinación para concientizar a sus asociados.
Los antecedentes estadísticos de la ANSV reflejan que los incidentes que involucran a vehículos de gran porte registran un índice de gravedad significativamente mayor debido a la masa y la inercia de las unidades. Un despiste o una frenada brusca de un camión con acoplado o de un micro de doble piso en una autopista colapsada genera bloqueos totales y colisiones en cadena. La optimización de la seguridad vial en los accesos clave resulta indispensable para disminuir los niveles de siniestralidad en todo el territorio nacional.



