
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que restringe el régimen de “zona fría”, el esquema que subsidia el consumo de gas natural en buena parte del país. Ahora la iniciativa pasa al Senado y, de convertirse en ley, golpeará de lleno a 94 municipios de la provincia de Buenos Aires.
El proyecto plantea volver al esquema original de 2002, cuando el beneficio se concentraba en la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. En la práctica, eso significa dejar afuera a las provincias que ingresaron al régimen ampliado en 2021: la mayor parte de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis. Se estima que el recorte alcanzaría a unos 3,35 millones de hogares en todo el país, aunque el Gobierno aclaró que mantendría el descuento para quienes realmente lo necesiten.
En territorio bonaerense, son alrededor de 1,24 millón de hogares de 94 distritos los que perderían el subsidio: el 20% de los usuarios de la Provincia. Para esos hogares, el aumento en la factura iría del 40% al 100%, según la región y el nivel de consumo. El impacto se reparte también en otras provincias: 680.000 beneficiarios en Córdoba, 500.000 en Santa Fe y 400.000 en Mendoza.
Entre los municipios afectados aparecen grandes ciudades como Mar del Plata y Bahía Blanca, además de los distritos costeros La Costa, Pinamar y Villa Gesell. La lista completa incluye también a Azul, Balcarce, Tandil, Olavarría, Tres Arroyos, Junín, Pergamino, Chivilcoy y Coronel Suárez, entre muchos otros.
Cuánto subiría la factura
Si la ley se sanciona, el subsidio dejará de cubrir toda la boleta y solo alcanzará al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Hoy el descuento oscila entre el 30% y el 50%. Un informe de la Fundación Mediterránea (IERAL) advirtió que los mayores aumentos recaerán sobre los usuarios de las zonas ampliadas que no califiquen para el nuevo esquema focalizado. El ejemplo de Bahía Blanca es contundente: un hogar con consumo promedio de 118 m³ mensuales pasaría de pagar $19.945 a $39.890, un salto del 100%.
Otras estimaciones calculan que, en promedio, la mayoría de los usuarios bonaerenses recibirá facturas de gas un 55% más altas en los próximos meses. En el caso de una jubilada que hoy paga $60.000 con un descuento de unos $42.000, sin el subsidio la boleta treparía a $102.000, aunque todo dependerá de si entra en el nuevo Subsidio Energético Focalizado (SEF).
El régimen actual se financia con un recargo del 7,5% sobre el precio del gas que pagan todos los usuarios del país, unos $460.000 millones. En 2025 ese fondo no alcanzó: el Gobierno tuvo que poner $200.000 millones extra, y es justamente ese gasto el que ahora busca recortar.



